Finalizar tus ejercicios de forma inteligente

Enfriarte después de una sesión en el gimnasio no entra en nuestras prioridades. Pero volver lentamente a regular nuestra presión sanguínea y ritmo cardíaco es importante porque reduce el riesgo de lastimarnos.
Después de que levantes pesas debes consentir tus músculos que trabajaste estirándolos por cinco minutos. Después descansa un poco y para finalizar haz una ducha de contrastes, en donde alternes tres minutos de agua caliente con un minuto de fría. Todo esto porque el agua fría ayuda a volver nuestro metabolismo más lento y evitar las inflamaciones y dolores.
Después de correr finaliza con intervalos, corriendo a una buena velocidad por 20 o 25 minutos y después caminas o trotas por un minuto o dos. Repítelo entre tres y cinco veces y luego estira todos los músculos de tus piernas para que no te duelan al siguiente día.
Después de nadar húndete debajo del agua cinco o seis veces y cada vez expulsa todo tu aire. Después nada una décima parte de tu ejercicio despacio y tranquilamente.
A pesar de que el ejercicio de la natación de siente relajante, la parte del enfriado es muy importante para volver al ritmo normal del corazón y prevenir los calambres y lastimarnos innecesariamente.
Foto: Ed Yourdon















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