Cómo contener las ganas de comer

Para hacer dieta lo importante es tener fuerza de voluntad y contener las ganas de comer esas cosas tan ricas que se van directamente para crear un perfecto flotador en el abdomen o en las piernas. Sin embargo, también existen algunas situaciones que nos pueden llevar a caer en la tentación y romper nuestra dieta.

El estrés puede aumentar los niveles de las hormonas encargadas de poner el cuerpo en estado de almacenar grasa, además nos dan ganas de comer esas comidas grasosas que lo único que harán será empeorar el problema. Lo importante es identificar las situaciones que causan estrés e intentar mejorarlas. Evitar tener en nuestra casa comidas como por ejemplo helados, patatas fritas, chocolates…, para así evitar levantarnos en la mitad de la noche a comerlas.

Cuando tengamos ganas de comernos algo que arruine nuestra dieta podemos comer algunas almendras o un plato de avena, que nos aporta fibra y melatonina, que es una hormona relajante que nos ayuda a dormir. Y claro, nunca está de más hacer un poco de ejercicio de alto impacto como correr o tomar clases de boxeo o kickboxing, que nos permita liberarnos del estrés y quemar grasas.

Algo que nos puede llevar a la tentación es nuestra pareja, y aún más si estamos casadas o bien comprometidas, porque las investigaciones sugieren que se aumentan de 3 a 4 kilos en los primeros dos años de matrimonio. Todo porque se tiene menos tiempo para ir al gimnasio, se sale a comer y a beber más frecuentemente y se empiezan pequeños rituales como el sentarse en el sofá juntos a comer cualquier cosa mientras se ve la TV.

Todo está en la mente, así que tenemos que entablar una conversación con nuestro interior y convencernos de que aunque ya tengamos una pareja estable, por salud y por belleza es necesario cuidarnos un poco. Otro consejo es no sentarnos a ver la tele después de las comidas, así no sentiremos la necesidad de comer snacks, e intentar reemplazarlo por algo diferente como leer un libro, tejer, jugar un poco o incluso hasta tener relaciones sexuales, que también ayudan a quemar calorías.

Compartir