Los tabús del sexo anal

Desde sus orígenes el sexo anal ha sido considerado como algo antinatural. Se ha llegado a pensar que la práctica del sexo anal estaba relacionada con la homosexualidad y significaba una deshonra para el sexo femenino.

Hoy en día esta forma de pensar está cambiando, pero aun hay hombres y mujeres que piensan que el sexo anal es una ofensa para sus parejas y a pesar de que desean practicarlo.

Existen estadísticas que demuestran que el 40% de las parejas heterosexuales han intentado alguna vez practicar el coito anal, pero solo de un 10 a un 20% lo han seguido practicando de forma regular.

La penetración anal se la conoce también con el nombre de “sodomía”. El ano posee terminaciones nerviosas que son sensibles y resultan satisfactorias para muchas mujeres y hombres.

Sin embargo, muchas parejas dejan de practicar esta clase de juegos o prácticas eróticas porque les resultan dolorosas o incómodas.

Os aconsejamos ir con calma y tener confianza en vuestra pareja. Nunca practiquéis ningún tipo de postura sin estar seguros. Tened en cuenta que el acto sexual es como un juego sexual en el que deben de disfrutar ambas partes.

Nadie debería sentirse obligado por su pareja a realizar prácticas sexuales. Pero hay veces que incluso deseando hacerlo, no nos encontramos lo suficientemente relajados para ello.

En estas situaciones debéis centraros en la zona afectada y acariciarla suavemente, sin prisa, hasta que quede lo suficientemente relajada y lubricada para la penetración. Si aun así no lográis que esté lo suficientemente lubricada, podréis utilizar lubricantes de venta en farmacias y sexshops.

Para finalizar, simplemente recordaros que analmente es más fácil latransmisión del SIDA, por lo que os recomendamos que practiquéis sexo con aquellas personas que conozcáis y usando la protección adecuada.

Además, analmente se pueden encontrar heces fecales que pueden provocar infecciones, por eso, es necesario que después de la práctica sexual se limpie cuidadosamente la zona.

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