Cómo ahorrar cuando se realiza el planchado habitual

Ahorrar en los tiempos donde la energía y el bolsillo apremian es un verdadero hábito y ejemplo a seguir. No podemos evitar hacer planchado de prendas que se utilizan a diario, pero si podemos ser conscientes del cuidado de la energía y seguir algunas recomendaciones para ahorrar correctamente.

Al comienzo del planchado

De tanto en tanto es conveniente revisar los cables de nuestra plancha, para asegurarnos de que están en perfecto estado, y tener presente que al comenzar al planchado hay que seleccionar las prendas y dividirlas por aquellas que necesitan menos calor y luego continuar con las que necesitan un planchado a mayor temperatura.

Esto se debe a que la plancha necesita más tiempo para enfriarse que para calentarse, y de esa forma se plancha correctamente y ahorrando energía. Por otro lado la plancha debe limpiarse cuando está desenchufada y fría, y si tiene suela de aluminio la puede limpiar con un paño húmedo, esponja y un poco de detergente.

Si su plancha posee tanque de vapor, debe llenarlo antes de comenzar a planchar, coloque la plancha al máximo, y espere que el vapor comience a salir por los orificios, de esta forma se realiza un planchado mucho más rápido.

Para eliminar los restos de materiales sintéticos que se adhieren con facilidad debe calentar la plancha a una temperatura mínima, desconectar la salida de vapor, y frotar la base con una vela, luego puede pasar una lana de acero y pulsar la válvula de vapor para eliminar los restos de suciedad. Compruebe la plancha limpia en una prenda en desuso antes de comenzar el planchado para asegurarse que se han eliminado todos los restos de suciedad.

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