Cómo controlar la ansiedad por comer dulces

controlar la ansiedad por comer dulces

Algunas tienden a pensar que es normal la ansiedad de comer dulces, sobretodo en determinados días del mes, antes, durante o después del ciclo menstrual, aunque también puede ocurrir por la presión del estrés en algunos casos y en otros por un sentimiento de gratificación que ya sabemos está ligado a sentirnos bien, sencillamente porque el azúcar tiene por su constitución esa cualidad de hacernos sentir temporalmente una sensación de bienestar que se traduce en aumento de peso y problemas de salud si se abusa de ello.

Cómo aprender a controlar la ansiedad por comer dulces

Primeramente parte del proceso de controlar actitudes que como ésta suponen un peligro para la salud, porque suelen convertirse en un comportamiento recurrente, es asumir que el azúcar no tiene nada que pueda darnos una sensación de felicidad permanente y que ese sentimiento se convierte en pesar frente a la evidencia más real de la bascula. Hay que asumir que el comer no sustituye ningún sentimiento que deseemos desechar o retener.

Hay que mantener una dieta balanceada, en la que cumplir con los horarios de comida puntualmente, porque así se limitan las ocasiones que quedan entre comidas y nos llevan a probar azúcares, y sustituir cualquier ansia de dulces con frutas que aportan fructuosa más saludable que el azúcar. No saltarse las meriendas porque ellas constituyen una forma de controlar las demandas de alimentos del cuerpo y con hambre es lógico que el cuerpo pide auxilio con el azúcar.

La glucosa en la sangre juega un papel importante en este sentido, si no comes y te sometes a prolongados ayunos, te saltas las horas de comida, engulles con exceso ahora y te privas después, los niveles de azúcar están alterados, lo que puede suponer sino controlas un problema de salud mayor y un sentimiento de frustración que acarrea otras preocupaciones.

Si con mantener una dieta balanceada, comer más frutas, y limitar los azúcares a 1 o 2 ocasiones por semana, es algo que no puedes hacer sola, es hora de buscar ayuda, siempre es mejor prevenir que lamentar.

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